Como elegir tu psicólogo

12 consejos para que ahorres tiempo eligiendo tu psicólogo

12/14/20239 min leer

a close up of a typewriter with a paper on it
a close up of a typewriter with a paper on it

Hoy os quiero ofrecer mi punto de vista para elegir psicólogo tanto desde mi experiencia como paciente y también desde mi experiencia como terapeuta.

Como cualquier inicio de búsqueda no es algo fácil, en estos momentos la cantidad de opciones cada vez es más variada y podemos dedicar muchas horas para elegir a una persona, sin muchas veces saber que es lo que necesitamos. Para elegir a la persona que nos pueda ayudar existen muchos factores a destacar y a priorizar, ya que en muchas ocasiones, nuestra mente nos lleva a querer buscar lo mejor junto con lo más económico, lo que a veces no es compatible dependiendo de dónde residamos.

Desde estos tips te doy mi punto de vista pero, como siempre, la última palabra y decisión es la tuya y la opinión que te quiero compartir es desde los dos roles que conozco y que quiero que te ayude a orientarte para que no pierdas mucho tiempo en búsquedas sin sentido.

1. El tiempo

Sé que muchas listas de recomendaciones no empiezan por este punto, pero dependiendo de la zona en la que vivas el tiempo es dinero y el tiempo es muy valioso. Por eso lo primero que te recomiendo es que hagas un análisis de tus ciclos y rutinas de vida, ir a un psicólogo, de media, puedes estar de 8 a 16 sesiones lo que implica de dos a seis meses. En la primera sesión siempre es querer hacerlo todo, venir con ganas, a las tres sesiones el pensamiento que surge es “otra vez al psicólogo”, ese pensamiento te lleva a no afrontar el cambio con las ganas para realizar un buen trabajo terapéutico. Por ello valora el tiempo que puedes destinar a ir al psicólogo, incluido el tiempo se la sesión y el de los desplazamientos, ya que dependiendo de dónde vivas y desplazamiento puedes tener que dedicar más de 3 horas en un día a ir a terapia, por eso valora este punto ya que a la larga puede jugar en tu contra.

También ten en cuenta tu disponibilidad semanal, yo me encuentro pacientes que sólo quieren venir una vez al mes, lo que les digo en esos casos es que bien, pero no me hago responsable de que mejoren, de normal el terapeuta te debe marcar el tiempo de las sesiones si no te adhieres a ese ritmo lo más seguro que no obtengas buenos resultados.

2. El dinero

Siempre es algo a tener en cuenta, como te decía antes nuestro cerebro nos lleva a buscar lo bueno, bonito y barato y muchas veces eso no funciona, en salud los extremos no los considero buenos. Te recomiendo que elijas tu psicólogo o psicóloga dependiendo de tu capital, ya que cómo el punto primero, el tiempo, a la larga, jugará en tu contra, una terapia efectiva supone una inversión de unos 400€ a 1000€ (si contamos con la media de sesiones estándar). Por ello si te surgen imprevistos monetarios pueden influir en el tratamiento y en el trabajo de la terapia, lo que puede ser tirar el dinero y no lograrás los cambios destacados.

Por ello calcula de cuanto dinero dispones y de cuanto tiempo estas dispuesto a invertir en la terapia, por eso es importarte conocer lo que cobrará cada psicólogo y el tiempo que estima de media el profesional.

3. Tarifa de las sesiones

Es una de las primeras cosas que buscamos, el precio, ya sea de un móvil o de una sesión, es necesario preguntar al terapeuta cuanto cobra en las sesiones, si tiene bonos y cuánto dura cada sesión, si no se adapta a nuestra capacidad monetaria negocia con el profesional el tiempo, me explico, imagina que tu presupuesto es de 100€ mensuales que quieres dedicar tu salud mental durante 6 meses, el profesional te dice que su trabajo es de una hora a 60€ la sesión, si accedes a ese plan tu presupuesto se vería incrementado en 120€ (dos sesiones mensuales de 60€ por 6 meses = 720€), puedes proponer al psicólogo bajar el tiempo de las sesiones es decir dile sin miedo que tu presupuesto es de 50€ y que en vez de una hora quieres tener sesiones de 45 minutos, eso te llevara a cuadrar tu presupuesto, dedicarte a las sesiones y no bajar o eludir la periodicidad, si una mes tienes un imprevisto es posible que busques alguna excusa para posponer la sesión una o dos semanas.

Resumiendo, tu mente tiene que estar centrado en las sesiones no en el dinero.

4. Recomendaciones

Las famosas recomendaciones, a nosotros también nos presionan para que vosotros como pacientes no deis una puntuación, vivimos es este mundo ser un número yo soy un 4.8 de 5, es algo absurdo pero nos ha tocado vivir este periodo. Es algo que te recomiendo que mires, ok pero cuidado ya que hay psicólogos que no quieren entrar en este juego y es posible que por no valorar otras opciones te pierdas mejores posibilidades de trabajo. Aquí entra en juego también el boca a boca, el preguntar a conocidos y que también te sirva como un apoyo para tomar una decisión.

En todo caso, no es un punto que consideraría de peso a la hora de decantarte por un profesional ya que en una terapia influyen muchos puntos que no se tienen en cual es la valoración final, ya que en la mayoría de los casos siempre será alta.

5. Agenda del profesional

El psicólogo se cansa, si y debe de dedicar energía a cada caso, después de 5 sesiones os aseguro que uno termina muy cansado ¿y eso qué implica? que a más cansancio menos dedicación, si un psicólogo/a tiene la agenda muy llena y sin descansos es posible que no dedique el tiempo adecuado a tu caso y entremos en automatismo, ¿qué haces en tu trabajo cuando estas muy a tope? Que comentes fallos, ¿no?, con esto enlazamos con lo bueno y bonito, si el profesional suele tener la agenda muy saturada es posible que sus capacidades cognitivas se mermen con el tiempo o que entre en bucles y sugiera las mismas recomendaciones a muchos pacientes sin entrar en la particularidad de cada persona. Por eso busca un terapeuta que te pueda dedicar tiempo y que no tenga una agenda repleta de citas toda la semana, ya que eso irá en tu contra.

6. Online o presencial

Todo depende del punto uno, el tiempo que tengas y sobre todo de tus opciones de privacidad, es decir, si no dispones de un espacio en casa o en otro lado donde te puedas encontrar seguro para hablar, sin interrupciones, sin ir corriendo, sin estar en el trabajo leyendo mails, no te recomiendo online. Me he encontrado a pacientes haciendo sesiones en el parque, caminado por la calle, en salas apartadas en el trabajo… si no puedes tener un espacio, lo primero que tienes que pensar es en por qué te pasa eso, que no puedes dedicar una hora a la semana para tu salud mental, es posible que no le des tanta importancia como le quieres hacer creer al psicólogo.

Por ello si no tienes un espacio tranquilo en casa o en cualquier otro lugar, opta por lo presencial, ganarás concentración, aprovecharas el tiempo, dinero y podrás abrir tu mente a tu valor personal.

7. App

Existen multitud de apps de psicología que ofrecen servicios online, la mayoría, son una opción razonable pero mi recomendación es que primero valores buscar profesionales por la zona en la que vives, aunque sea de manera online, creo que te resultará más personal que optar por una app, la confianza que se consigue en terapía es fundamental para que todo se desarrolle de manera óptima en un tratamiento.

También tienes que ver que muchas de estas App colaboran con psicólogos que no residen en España y que no cumplen los requisitos que se nos exige como psicólogos sanitarios, que son unas cuantos.

8. Qué orientación tiene el terapeuta

Cerca del 90% de los pacientes a los que les pregunto la orientación de sus anteriores terapeutas la desconocen, no saben que orientación les han aplicado. Es una de las cosas que debes de preguntar para saber desde que punto de vista vais a trabajar.

El único abordaje que representa evidencia científica es la terapia cognitivo conductual, yo te recomiendo que busques terapeutas con esta orientación, con el resto de terapias debes de asumir que no cuentan con un respaldo de la ciencia y que pueden o no ser efectivas, aquí lo dejo a tu propia subjetividad y en lo que creas.

Por eso, es algo que debes de preguntar al terapeuta y valorar si quieres una terapia basada en evidencia científica o iniciar un tratamiento con pseudoterapias en las cuales influirá más el efecto placebo que la ciencia. Entre las Pseudoterapias podemos encontrar: análisis transaccional, coaching, constelaciones familiares, abrazo terapia, biodanza, aromaterapia, Reiki, Gestalt… tienes las página web https://www.conprueba.es/ en la que podrás ver los avances en el campo clínico.

9. Evaluación, diagnóstico e intervención

Son tres palabras que escucharas unas cuantas veces, y vamos a diferenciarlas.

- Evaluación: es el proceso por el cual el psicólogo explora el problema y saca la información por medio de entrevista, registros, test. Este punto es importante pero volviendo a los puntos 1 y 2 todo depende de tu tiempo y dinero ya que una evaluación suele durar unas 3-5 sesiones, tenlo en cuenta. Hay pacientes que no quieren esta fase con lo que la información que obtenga el profesional no será del todo la adecuada.

- Diagnóstico: Una vez realizada al evaluación el diagnostico nos permite establecer cual es el “problema” del paciente, la devolución debe de hacerse con palabras que puedas entender y que sean comprensibles, ya que es posible que no entiendas o te genere mas preocupación.

- Intervención: Es la fase en la que el terapeuta te plantea el trabajo en las sesiones, debería de darte una estimación de las sesiones, en caso de que lo sepa si no es así, por dudas que le puedan surgir te dirá que no sabe. Es normal que te vaya explicando como se hace ese trabajo, con afirmaciones como: ves lo que vimos en tal sesión y que ahora quiero que lo apliques de tal forma, esto te lo introduzco para que sepas pero lo trabajaremos más adelante.

En estas etapas pregunta al terapeuta todas las dudas que creas conveniente, no te quedes con pequeñas dudas, ya que eso marcará el buen desempeño de la terapia, ya que si algo te genera desconfianza no te centrarás en tu mejoría.

10. Consentimiento informado y confidencialidad

En la primera sesión el psicólogo debería de informarte el profesional de la clausula de confidencialidad y un documento en el cual aceptas estar conforme con el tratamiento que vas a iniciar y en que se basa dicho tratamiento, si algo de esto no se te da en la primera sesión reclámalo.

11. Resultados

La terapia no hace magia y cualquier proceso de cambio dura semanas, no esperas que todo se resuelva o cambie en 2 sesiones. Sin embargo, si tras unas 8 sesiones ves que no hay cambios deberías plantearte decírselo al psicólogo y si tras eso sigues sin ver cambios podrías plantearte cambiar de terapeuta, pero siempre háblalo con el terapeuta ya que puede que estéis en distintas posiciones o veáis diferentes caminos de trabajo.

Otro de los factores a tener en cuenta son los picos y valles de la terapia, si estás en un pico te sentirás con ganas, vendrás motivado y querrás hacer cosas, en cambio si pasas por un valle puede que tengas una falsa ilusión de mejoría y que todo va bien, date un tiempo, vas bien, pero seguro que todavía queda ajustar alguna pequeña cosa.

Sobre todo date tiempo y se sincero contigo y con el terapeuta, en que es lo que buscas, ya que puede que lo que quieras no se pueda realizar.

12. Títulos

Es importante que el psicólogo sea clínico y que tenga especialización en terapias de tipo cognitivo conductual, es posible que tenga cursos o master en algún área en concreto como, depresión, pareja, ansiedad… pero muchas de las especialidades en TCC (terapias cognitivo conductuales) engloban el trabajo con este tipo de áreas.

Y claro que este colegiado, eso te asegura que este certificado a través del COP, en un registro de profesionales titulados.

Conclusiones

Espero que estos doce consejos te ayuden a poder elegir, no un buen psicólogo si no, un psicólogo adaptado a tus circunstancias personales, utiliza el mismo sentido común que cuando quieres comprar algo material. Desde mi sincera opinión al elegir un profesional debemos de tener todas esas cuestiones, sobre todo que este especializado en psicología clínica, colegiado y con una orientación en terapias cognitivo conductuales.

A nivel personal te tienes que sentir escuchado y que la terapia sea transparente, eso quiere decir que puede que escuches cosas que no te gustaría escuchar o afrontar situaciones que has evitado, eso es vital para generar una buena relación terapéutica, recuerda el terapeuta no es tu amigo ni un colega, aunque en sesiones existan momentos distendidos y alegres, eso es la calidez en la que te puedes sentir aceptado.

Si tienes cualquier duda puedes consultar conmigo y te ayudaremos resolver dudas de que terapeuta puede encajar contigo.